
Dear Fellow Disciples, peace.
Today we begin Holy Week with Palm Sunday, a day of striking contrast. We start by waving palms and shouting “Hosanna!” welcoming Jesus as King. But not long after, we listen to the Passion narrative, and we hear another cry: “Crucify Him!”
How quickly the crowds turned. How quickly hearts can shift—from praise to rejection, from loyalty to betrayal. It’s easy to judge them, but if we’re honest, we see ourselves in them. We, too, can welcome Jesus when life is going well, but struggle to stay with Him in the trials.
Palm Sunday challenges us to walk with Christ all the way to the cross. Not just in the joy of His entry, but in the silence of Gethsemane, in the suffering of Calvary. Because only through the cross do we reach the joy of the Resurrection.
Every disciple is called to stay, to abide with Christ and in Christ, not to run like the Disciples will do in a couple of days.
Let’s stay close to Jesus this week. In prayer, in humility, in love. And may our Hosannas be not just words, but a commitment to follow Him—wherever He leads.
May the Holy Spirit give us the fortitude we need to stay with Jesus no matter what.
God Bless,
Fr. Chris
Queridos Discípulos, paz.
Hoy comenzamos la Semana Santa con el Domingo de Ramos, un día de marcado contraste. Empezamos ondeando palmas y gritando "¡Hosanna!", dando la bienvenida a Jesús como Rey. Pero poco después, escuchamos el relato de la Pasión y oímos otro grito: "¡Crucifícalo!".
Qué rápido cambió la multitud. Qué rápido pueden cambiar los corazones: de la alabanza al rechazo, de la lealtad a la traición. Es fácil juzgarlos, pero si somos honestos, nos vemos reflejados en ellos. Nosotros también podemos acoger a Jesús cuando la vida va bien, pero nos cuesta permanecer con Él en las pruebas.
El Domingo de Ramos nos reta a caminar con Cristo hasta la cruz. No solo en la alegría de su entrada, sino en el silencio de Getsemaní, en el sufrimiento del Calvario. Porque solo a través de la cruz alcanzamos la alegría de la Resurrección.
Todo discípulo está llamado a quedarse, a permanecer con Cristo y en Cristo, no a correr como lo harán los discípulos en un par de días.
Mantengámonos cerca de Jesús esta semana. En oración, con humildad, con amor. Y que nuestros hosannas no sean solo palabras, sino un compromiso de seguirlo, adondequiera que nos guíe.
Que el Espíritu Santo nos dé la fortaleza que necesitamos para permanecer con Jesús pase lo que pase.
Dios los bendiga.
P. Chris
BACK TO LIST