The Ascension of the Lord; 7th Sunday of Easter

06-01-2025Weekly ReflectionFr. Chris Nunes

Dear Fellow Disciples, peace.

Today we celebrate the glorious Ascension of our Lord into heaven — not His departure, but His exaltation. As we hear in Luke’s Gospel, Jesus, having fulfilled the Scriptures through His passion and resurrection, blesses His dis ciples and is taken up into heaven. And what do the disciples do? They return to Jerusalem with great joy.

Why joy? Because the Ascension is not the end of Jesus’ presence, but the begin ning of a new way He is with us — through the Holy Spirit, through the Church, and especially in the Eucharist. Christ ascends not to leave us, but to lead us — to pre pare a place for us, and to send us out with His mission.

Let us take His final words to heart: “You are witnesses of these things.” May we live as joyful witnesses to the Risen and Ascended Lord, with our hearts fixed on heaven, and our feet grounded in the work of love, mercy, and truth. May the Holy Spirit empower us to be the best disciples we can be, ministers of Jesus’ presence in the world.

God Bless.

Fr. Chris


La Ascension del Senor; 7° Domingo de Pascua

Queridos Discípulos, paz. Hoy celebramos la gloriosa Ascensión de nuestro Señor al cielo; no su partida, sino su exaltación. Como leemos en el Evangelio de Lucas, Jesús, habiendo cumplido las Escrituras mediante su pasión y resurrección, bendice a sus discípulos y es llevado al cielo. ¿Y qué hacen los discípulos? Regresan a Jerusalén con gran alegría.

¿Por qué alegría? Porque la Ascensión no es el fin de la presencia de Jesús, sino el comienzo de una nueva forma en que Él está con nosotros: a través del Espíritu Santo, a través de la Iglesia y, especialmente, en la Eucaristía. Cristo asciende no para dejarnos, sino para guiarnos, para prepararnos un lugar y enviarnos con su misión.

Tomemos en serio sus últimas palabras: “Ustedes son testigos de estas cosas”. Que vivamos como testigos gozosos del Señor Resucitado y Ascendido, con el corazón puesto en el cielo y los pies firmes en la obra del amor, la misericordia y la verdad. Que el Espíritu Santo nos capacite para ser los mejores discípulos que podamos ser, ministros de la presencia de Jesús en el mundo.

Dios les bendiga.

P. Chris

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